Newseum y lo fundamental de una patria

Una de las mejores experiencias culturales que he tenido en el año es recogida por el blog de los profesores de comunicaciones de la Universidad de Piura, por un blog de la PUCP, y algún otro más en nuestro país. Me gustaría compartir mis recuerdos con usted, querido lector. Leía en el metro meses atrás: próxima inauguración! “El museo más interactivo del mundo” y yo decía baaahhh; pero igual me moría de ganas de ir. Señores, pasaron 5 minutos luego de haber pagado mi entrada (US$20) al Newseum y me vi invadido por la emoción y excitación del niño que visita una juguetería.

Desciendo al primer piso y un emotivo video me conecta: El amor, la esperanza, la alegría y el miedo, la catástrofe, la muerte y la vida que las noticias transmiten. Música, citas, imágenes. Un video logrado que crea un ambiente personal perfecto para lo que se viene. Al salir, me encuentro la imagen que les muestro en esta fotografía. Un pedazo de historia moderna, comunista, derrotada por el hartazgo del pueblo a sufrir. A mi siniestra, una parte del muro de Berlin. Noten ustedes como es de diferente el lado oriental del occidental.

Dos pensamientos vienen a mi mente. 1) Carajo, cómo con plata uno se hace del mundo, de la historia y la cultura… y cómo los gringos mueven plata! 2) Indiscutiblemente, este muro es parte de la historia de la humanidad. Caray, que divididos. Caray, que capaces de infringir sufrimiento que somos los humanos. Recorro el muro por su lado blanco y siento frio, siento el frio de no poder opinar, lo homogéneo del terror y lo vacio de un sueño que no funcionó… sin deseos de aceptar la realidad.
Luego veo colores, emoción, solidaridad, siento la libertad de expresarse en una pared. Los físicos que trabajan con la teoría de las cuerdas, uniendo el caos y lo cuántico a la relatividad, muestran cómo es posible que la misma partícula este en dos puntos distintos al mismo tiempo. Muestran cómo, a nivel cuántico, el mundo es un sinfín de probabilidades y que todo está inexorablemente unido. Ese Berlín oriental de los ochenta estaba amalgamado con nuestro occidente. Me siento tranquilo, porque el mundo no está hecho, lo inventamos nosotros mientras decidimos. El muro que tengo en frente es un silencioso testigo de épocas más soñadoras, en este y oeste. Qué épocas!

El mapa del museo me aconseja subir hasta el último nivel y visitar las salas mientras bajo. Tomo humildemente el consejo a sabiendas que la terraza del museo tiene un vista fantástica: el Congreso al fondo de la foto de la izquierda y yo arruinándola en medio. Voy bajando y encuentro una sala magnifica: Una muestra de portadas desde que los hombres imprimimos hasta el día de ayer, además, digitalizadas. Incluso con más estímulos en las paredes, constantemente bombardeadas con imágenes de N programas periodísticos. Estas palabras no hacen honor a lo increíble de la experiencia de tener frente a uno una primera plana con la victoria de Hitler en 1933 o la invasión de Polonia en setiembre de 1939. El libro cuenta historia, uno lo lee, imagina, ve videos a lo sumo pero personalmente, siempre me supo a historia lejana. Con la primera plana enfrente, sentí que podía ser el periódico de la mañana. Encontré en esas primeras planas a Gandhi tejiendo su ropa, el accidente del Hindenburg, las primeras planas japonesas luego del infame ataque atómico estadounidense, el acuerdo entre Roosevelt, Stalin y Churchill. En fin, paso por la historia del siglo XX a través de primeras planas, encantado y espeluznado al revivirlas. Magnífica presentación y conservación: una sala A1 para aquellos amantes de leer periódicos.

Voy caminando y encuentro metales torcidos en una nueva sala, si pues, el 11 de setiembre otra vez. Me impresiona sin duda, como los norteamericanos son tan profesionales para lograr eso mismo, impresionar. Una pared llena de primeras planas del día siguiente a los atentados y esos fierros torcidos, que eran la antena de una de las torres. He tenido la suerte de estar parado en la “zona cero” y deben haber sido impresionantes, sí. Siento compasión por las familias de las víctimas, que no son más ni menos que las miles de víctimas que la crueldad humana produce a diario, y a quienes deberíamos prestar más atención (mtv y la guerra contra el terrorismo, Darfur y nuestra última vergüenza como especie. Dele click y pare la ignorancia).

La Primera Enmienda

Luego encuentro lo que, sin duda, más llama mi atención. Los EEUU tienen una cosa que se llama la primera enmienda. Es como el primer artículo de su constitución y defiende cinco libertades básicas. Sobre ella reposa toda la construcción de la primera república del mundo, independizada años antes que ocurriera la Revolución Francesa. Yo no tenía ni idea [18 meses atrás] que EEUU tenía un tesoro tan valioso. Descubrí que el concepto de la libertad es lo que realmente ha hecho grande a este país, aunque en los últimos años vienen dándole la espalda terriblemente a su legado. El texto dice: “El Congreso no hará ley alguna con respecto a la adopción de una religión o prohibiendo el libre ejercicio de dichas actividades; o que coarte la libertad de expresión o de la prensa, o el derecho del pueblo para reunirse pacíficamente, y para solicitar al gobierno la reparación de agravios”.

Me da envidia sana que EEUU haya tenido gente tan capaz al inicio de su república. Descubrí, viviendo casi un año allá, que no son la primera potencia gratis, nadie se lo ha regalado. Los famosos Funding Fathers fueron personas brillantes, capaces de crear un sistema político y cimientos sólidos para una naciente nación. La claridad de 5 libertades sencillas se contrapone al mar de normas, reglas y códigos que países como el Perú tienen. Sin duda nuestro proceso histórico es muy distinto, lo que nos lleva por causes distintos y sin embargo, aquellas 5 libertades permanecen, con mayor razón ahora que queremos mantener nuestra democracia. Las buenas ideas, hay que incorporarlas con rapidez y apertura. El Newseum presenta un desarrollo pedagógico prolijo para comunicar la potencia de estas libertades; revisar la historia de la fundación de los EEUU sin pasiones ni aprensiones nos dará grandes lecciones.

Termino mi visita al que, efectivamente, encuentro como el museo más interactivo de los que he visitado. Además, me voy fascinado con la capacidad de las personas para darle forma a nuestro mundo (para bien, aunque usualmente para mal); y ciertamente, cuidadoso del poder de los medios. Reservo un siguiente post para la sección de “nuevos medios” que tiene el museo.

Una respuesta a Newseum y lo fundamental de una patria

  1. Peruanista dice:

    Muy bueno tu relato acerca del Newseum, un lugar fascinante para aquellos que nos gusta la politica, historia, comunicaciones y medios. Es un lugar para aprender mucho, y a pesar que es uno de los pocos museos privados de DC (se paga entrada a diferencia de los museos del Smithsonian) vale la pena el esfuerzo. Estuve ahi el primer dia de funcionamiento, pero habia mucha gente, y no pude llevar mi camara. Espero regresar, gracias por publicar esta nota.

    Carlos, otro peruano en DC.

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